El Banco Nacional de Desarrollo y Desenvolvimiento Social de Brasil (BNDES), es uno de los principales medios de financiación de las inversiones de la economía a nivel local y, en expansión, a nivel regional. Este proceso se dio con el crecimiento de su patrimonio y el proceso de internacionalización iniciado en el 2002, a partir de la reforma de su estatuto para autorizar la inversión extranjera directa en sectores considerados competitivos (por ejemplo minería, gas, energía
hidroeléctrica, agro).

A pesar de ser un banco nacional, adquirió relevancia similar a la del Banco para el Desarrollo de América Latina y en el 2010, sus desembolsos anuales superaron del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Este banco ha apoyado emprendimientos de integración en países de la región (IIRSA-COSIPLAN4), haciéndolo con participación de empresas de Brasil a través, no solo de préstamos sino también financiando adquisiciones y/o comprando acciones de las mismas. En los últimos años, organizaciones y redes nacionales e internacionales han empezado a cuestionar la sustentabilidad socio-ambiental y la racionalidad de su financiación, movilizándose para que se incluyan
aspectos de preservación del ambiente y participación ciudadana, acceso a la información y transparencia.

A través de estudios de casos, distintas organizaciones de la sociedad civil regionales han realizado un análisis comparativo para identificar impactos de dichas inversiones. Este trabajo discute la metodología utilizada para identificar fortalezas y debilidades al trazar conclusiones respecto del rol del BNDES y sus inversiones.