Tras cinco años de existencia, la Ley de Bosques se encuentra ante la encrucijada de cómo compensar económicamente a los propietarios de tierras que pudiendo deforestar deciden conservar o usar sustentablemente los bosques sin un Fondo para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques Nativos dotado de los debidos recursos financieros. Asimismo, hay dos relevantes provincias que aún deben ordenar territorialmente sus bosques nativos y otras que sí bien lo han hecho, no ha sido por ley, no pudiendo acceder en consecuencia, a suma alguna del Fondo referido; en adición existen reportes provenientes de diversas jurisdicciones sobre la falta de controles en el terreno que detecten en tiempo y forma acciones ilegales que atentan contra los bosques nativos.

Todos estos factores son motivo de gran preocupación y se traduce en que, pese a la plena vigencia de la Ley de Bosques, en Argentina continúa la deforestación aun en zonas prohibidas. Urge contar con suficiente información sobre la implementación de la norma nacional, cifras sobre deforestación por jurisdicciones -sistematizada, actualizada y de fácil acceso por parte de la ciudadanía- para tomar conocimiento del actual estado de situación de nuestros bosques nativos a fin de advertir dónde “aprieta el zapato”, tomar las medidas correctivas necesarias y contar con una línea de base informativa esencial en vistas a las próximas actualizaciones de los ordenamientos territoriales provinciales. Quizás el próximo gran desafío en el orden local sea: ¿cómo lidiarán las provincias y la sociedad civil con la presión de sectores particulares dirigida a ampliar las zonas verdes en detrimento de las áreas de conservación estricta y uso sustentable ?

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