El pasado 29 de julio el Ministerio de Hacienda y Finanzas Públicas suscribió un acuerdo con el Bank of Development de Rusia para el financiamiento de la construcción de la central hidroeléctrica Chihuido I, en la provincia de Neuquén. La financiación cubre el 85% de la realización del proyecto que tendrá un costo aproximado de 2.231 millones de dólares. Se dio a conocer que el contrato se firmaría en el mes de octubre, comenzando las obras a fin de año [1].

En los últimos días, distintos medios de comunicación confirmaron el avance de las negociaciones entre los presidentes de Argentina y Rusia por la tasa de interés que implicaría la construcción de dicho proyecto. FARN realizó pedidos de informes acerca de la concreción de dicho acuerdo y, en caso de ser confirmada, la urgente presentación de los estudios de impacto ambiental y social. La única respuesta obtenida, proveniente del Ministerio de Hacienda y Finanzas Pública, negó la firma de este acuerdo.

El proyecto “Los Chihuidos” se trata de dos obras unidas en forma consecutiva, Chihuido I y II. Es un proyecto de los años 70 y 80 que mantuvo el objetivo de generar nuevas fuentes de energía dado el constante aumento de la demanda. La subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación, del Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda planteó la necesidad de retomar el proyecto y adaptarlo.

La obra consiste en una gran presa de materiales sueltos con pantalla de impermeabilización aguas arriba de hormigón formando una escollera. Comprende una estructura de 105 metros de altura desde el fondo del cauce, con una longitud de 1.039 metros aproximadamente y un volumen del terraplén de 6.300.000 m3 [2]. Asimismo, el proyecto implica la relocalización de una comunidad de 1.500 personas ubicada en la localidad llamada Bajada del Agrio. La población posee una infraestructura ya consolidada y en crecimiento, sus actividades agropecuarias son significativas para la región y sus habitantes, y es una alternativa turística en expansión. También significaría la relocalización de las comunidades mapuches Cheuquel, de Quilil Malal, y de los parajes Agrio del Medio y Bajada del Puente.

¿Quiénes son los actores y empresas que participarán de esta obra pública? ¿Cómo será el procedimiento para cumplir con la Ley General del Ambiente y qué medidas se tomarán para la preservación del ambiente? Son preguntas cuyas respuestas se desconocen. Además se consultó sobre el estado en el que está el inventario de glaciares en esta cuenca.

A la fecha se desconoce Estudios de Impacto Ambiental y Social (EIAS), por lo que no pueden ser identificados los posibles impactos que este proyecto generará. En este sentido, la transparencia en el procedimiento de un proyecto hidroeléctrico vuelve a ser cuestionado. Por este motivo resulta imperante conocer cómo se llevaran a cabo los procedimientos legales correspondientes para analizar las implicancias ambientales y sociales respecto del proyecto “Los Chihuidos” en sus distintos grados de ejecución en la obra pública nacional y provincial.

Estamos frente a otro emprendimiento que no cumple con los requisitos legales que deben tenerse en cuenta y no solo ambientales. En particular en la relocalización de las comunidades originarias y el respeto al convenio 169 de la OIT y en la legislación vigente.

[1] Ver notas periodísticas de Diario La Nación (publicadas en 30.07.2016 y 28.09.206 respectivamente) en: http://www.lanacion.com.ar/1923258-acuerdo-oficial-por-chihuido-i y http://www.lanacion.com.ar/1942312-avanza-la-negociacion-con-rusia-por-el-proyecto-de-la-represa-chihuido
[2] http://www.emhidro.com.ar/PDF/CAPYAH_Chihuido-I_Modelacion_hidrologica.pdf

Foto: Río Agrio. Uno de los principales afluentes del río Neuquén que luego de atravesar toda la provincia se une con el río Limay formando el Río Negro.