Los principales medios de comunicación del país hicieron eco de una pronta reactivación de la construcción del complejo hidroeléctrico Néstor Kirchner y Jorge Cepernic.  Ello anticipa el incumplimiento del Fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) y minimiza el impacto ambiental sobre el último río glaciario sin fundamentos técnicos, económicos ni sociales.

Buenos Aires, 2 de marzo de 2016.  Hace unos días la agencia Télam publicaba que uno de los dueños de la empresa Electroingeniería S.A., Gerardo Ferreyra, avecina el regreso de los trabajos para la construcción de estas inmensas murallas patagónicas. Esta anticipada e irresponsable moción puede haber motivado al Secretario de Energía Eléctrica, Alejandro Sruoga, en profundizar el error de fragilizar y minimizar el necesario proceso de evaluación de impacto ambiental (EIA), dispuesto en la ley 23.879 que obligó a cumplir la CSJN a través del fallo que suspendía su avance. En distintos medios manifestó “lo único que nos falta son los estudios ambientales, que la contratista los complete, se celebren las audiencias públicas, que tengan intervención todos los organismos que deban tenerla, como manda la Corte, y una vez completados los estudios y que esté el OK, están dadas las condiciones para reiniciar la obra”.

La afirmación del funcionario resulta superficial y pretende situar a los EIA en la posición de un mero trámite formal que debe ser completado para cumplir con el fallo, pero cuyos resultados se suponen conocidos. Esta no es la primera vez que un funcionario se refiere al cumplimiento de los estudios de impacto como una simple diligencia. También lo hizo el Vicegobernador de la Provincia de Santa Cruz, al afirmar que “no hay motivos para que no se inicien las obras”.

En este sentido, cabe señalar que el proyecto para la construcción de las represas sobre el Río Santa Cruz nunca ha contado con estudios de impacto ambiental sólidos, independientes y con fuerte base científica, que demuestren la viabilidad de los mismos. Por el contrario el único estudio que ha sido incorporado al proyecto ha sido realizado por una consultora cuestionada desde el punto de vista de su independencia e idoneidad técnica. (Ver documento) y no ha evaluado de manera fehaciente los principales impactos ambientales, sociales y económicos del proyecto.

Vale recordar que el proyecto tiene pendiente la realización de todo el procedimiento de EIA que incluye, entre otros aspectos, la elaboración de los estudios de impacto ambiental (que deben reflejar el conocimiento y la afectación en el comportamiento limnológico, climático, glaciológico, biológico y geológico natural del río), que requerirán ser evaluados por al menos tres ministerios nacionales y puesto en consideración en las audiencias públicas. Éstas últimas deberán ser convocadas en el ámbito del Congreso de la Nación y contar con la participación de la sociedad civil, representantes de la academia y todos los sectores interesados.

En tal sentido, en dicho procedimiento de EIA será una buena oportunidad para que el gobierno nacional:

– Demuestre por qué considera que la desaparición de una especie como el “Maca Tobiano”, no debe ser considerada como un impacto ambiental relevante para nuestro país y la comunidad internacional.  En el mes de septiembre pasado, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) exhortó mediante una moción al gobierno nacional para que suspenda toda actividad relacionada con el proyecto de las represas hasta que se lleve a cabo el debido proceso de evaluación de impacto ambiental y de evaluación ambiental estratégica (EAE) conforme a la legislación vigente.

– Aclare por qué motivo un gobierno que manifiesta promover la lucha contra el cambio climático, está decidido a invertir más de 4000 millones de dólares en impulsar un tipo de energía que además de generar altos niveles de dióxido de carbono y que resulta obsoleta desde el punto de vista tecnológico.

– Evalúe la viabilidad energética y económica del proyecto, y presente el nivel y el tipo de empleos y valor agregado local que promete generar la construcción de las represas.

– Demuestre cuán eficiente es promover un proyecto que debe transportar energía por más de 3000 kms.

– Argumente que está promoviendo este proyecto por su importancia para el desarrollo energético de la Argentina y no por temor a las las posibles represalias económico – financieras del gobierno de China.

Las organizaciones ambientales que formamos parte de la coalición “Río Santa Cruz sin represas” consideramos que éste no es un proyecto viable desde lo ambiental, técnico, económico ni social. Si el gobierno nacional busca diversificar la matriz energética de manera seria y sustentable debe  promover la federalización de las energías renovables que sí motivará la creación de empleo local y generará mejor energía (acompañada por un programa de eficiencia energética)  con la misma inversión ($4.714 millones).

Nuestras Razones

  1. Carencias en la justificación energética y económica.
  2. Gran impacto socio-ambiental en la región.
  3. Ausencia de  un proceso de adjudicación  transparente.
  4. Defectuoso proceso de  participación  ciudadana.
  5. Ausencia de información sobre compromisos con China.
  6. Proyecto  no prioritario  y en contra de  los  compromisos asumidos  por  Argentina  en  el  Acuerdo  de  París.

Ver aquí los argumentos