Vida Silvestre y la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) reciben con agrado la decisión administrativa de sumar 300 millones de pesos al Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques Nativos, establecido por la Ley de Bosques 26.331. Los nuevos fondos, asignados por la jefatura de gabinete, ascienden ahora a $597.300.000, cerca de un 8% de lo que corresponde legalmente. La noticia es positiva, considerando que el presupuesto oficial para 2017 sólo asignaba el 3,8% de los recursos necesarios para dar cumplimiento al Fondo previsto por la Ley de Bosques, la asignación más baja en los diez años.

Desde la sanción de esta ley, Vida Silvestre y FARN han denunciado la grave falta de presupuesto que recibe para su correcta ejecución. Este avance demuestra la incidencia de la demanda ciudadana. Dicho de otra forma: la ampliación de fondos no se hubieran alcanzado de no ser por el trabajo de las organizaciones de la sociedad civil de manera oportuna.

No obstante todavía queda un largo camino por recorrer. Aún con los nuevos fondos, la Ley continúa profundamente desfinanciada, pues los montos ascienden a sólo el 8% de lo previsto. Argentina figura en el puesto 9 entre los 234 países que menos cuidan sus bosques, de acuerdo un índice de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. Esta situación lleva a que actualmente se pierdan 180.000 hectáreas de bosque cada año. La Argentina perdió, desde 1990, 7,6 millones de hectáreas de bosques, equivalentes a la superficie de la provincia de Formosa. Al mismo tiempo, regiones como el Gran Chaco y la Selva Paranaense han sido identificadas entre las más amenazadas por la deforestación a nivel mundial.

Sin desconocer las problemáticas socioeconómicas, ante la repetición de esta situación en detrimento del cuidado de estos valiosos ecosistemas, es necesario actuar con urgencia para cumplir con la asignación de los fondos que corresponden a la ley. En este sentido reiteramos enérgicamente nuestro pedido de alcanzar el 100% del monto para el Fondo de la Ley de Bosques para 2020. De esta forma, se contribuirá a los compromisos asumidos en la Conferencia de las Partes de París 2015 (COP 21) para la conservación de los bosques, como a las Metas de Aichi de Biodiversidad que apuntan a reducir la mitad la deforestación y/o a llevarla a cero allí donde sea posible.

Pero con el sólo incremento de los fondos de la Ley no alcanza; hay luego que utilizarlos de la manera apropiada. Por eso, solicitamos que se invierta en la conducción de un proceso de monitoreo y evaluación, que permita determinar el impacto de los fondos que se van ejecutando para la conservación y el uso sustentable de los bosques nativos. Es necesaria además la creación de inventarios forestales y relevamientos ecológicos en todo el territorio nacional; el desarrollo de planes y estrategias para conservar la biodiversidad, y contar con autoridades de aplicación fortalecidas con recursos humanos y económicos que permitan una correcta administración de los bosques nativos.

Los bosques nativos sustentan las actividades humanas. Son necesarios para un ambiente sano, ya que albergan biodiversidad; cumplen servicios ambientales como la absorción del agua de lluvia o la captación de dióxido de carbono, compensando las emisiones de la actividad humana -sólo en Argentina, los bosques guardan 9300 millones de toneladas de CO2-; proveen recursos naturales y materias primas y poseen valores naturales, históricos, culturales.

Con alegría vemos que  la defensa de nuestros bosques nativos ha calado profundo en muchos sectores de la sociedad. Esta noticia sobre el incremento de los fondos llega tras una marcha realizada en la ciudad de Córdoba, donde más de 20.000 personas se movilizaron ante la propuesta de una nueva Ley provincial para los bosques nativos que facilitaría la posibilidad de desmontes en áreas categorizadas como de alto valor para la conservación. Es clave que un proceso de revisión y actualización del ordenamiento territorial de bosques nativos (OTBN) de Córdoba tenga en cuenta la Ley vigente 9814 y que se realice a través de un proceso participativo interdisciplinario y multisectorial convocado desde el Poder Ejecutivo, tal como lo define la Ley de Bosques 26.331 y las resoluciones del Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA) al respecto. Esto no sólo resulta aplicable a Córdoba sino a todas las provincias donde están sucediendo las actualizaciones de los OTBN. En este sentido, y ante los sucesos de Córdoba y la partida de fondos adicionales para la Ley de Bosques, una vez más queda demostrado que la participación ciudadana es clave para el cuidado de nuestros bosques y la naturaleza en general.