La Suprema Corte de la Provincia de Buenos Aires suspendió una ley que buscaba reducir 64 hectáreas la reserva natural Laguna de Rocha por considerarla “regresiva”. Por un pedido privado de levantamiento de la suspensión ordenada la Corte dispuso la realización de informes técnicos. Hoy el humedal espera de la resolución que puede poner en riesgo uno de los ecosistemas más importantes para, entre otras cosas, mitigar inundaciones.

A fines de 2013, la Asociación para la Protección del Medio Ambiente y Educación Ecológica “18 de Octubre”, con el patrocinio de los Dres. Leandro Giannini, Gonzalo Permuy Vidal y María Emilia Mamberti, inició una acción de inconstitucionalidad contra la ley provincial 14.516, por considerar que dicha norma importaba una regulación injustificadamente regresiva en materia ambiental. La ONG argumentó que la nueva ley reducía inconstitucionalmente la protección conferida previamente por el legislador, al desafectar alrededor de 64 hectáreas de la reserva natural Laguna de Rocha, ubicada en el Partido de Esteban Echeverría, sin fundamento científico suficiente y al sólo efecto de permitir que puedan llevarse adelante obras en predios concedidos precariamente a dos clubes de fútbol (Boca Juniors y Racing Club).

El día 28 de octubre de 2015, la Suprema Corte de la Provincia de Buenos Aires suspendió la vigencia de la ley 14.516, haciendo lugar a la medida cautelar solicitada por dicha, por considerar –prima facie- que dicha norma puede vulnerar el medio ambiente. Por efecto de dicha resolución, perderán valor las autorizaciones conferidas para la realización de obras que puedan degradar el ambiente en la reserva natural en cuestión. Por dicha razón, la Suprema Corte citó también a juicio a los clubes de fútbol beneficiados.

En el juzgado de Morón se está tramitando una cuestión relativa a los títulos de los terrenos del humedal, es algo que viene muy lento, con pocas intenciones de avanzar por parte de las autoridades” indicó Santiago Cané de FARN.

Hoy, la Corte tiene que resolver pedidos efectuados por los clubes para que les permitan hacer esas obras poniendo en riesgo uno de los ambientes más valiosos para la conservación de especies autóctonas y la mitigación de eventos climáticos.