Bonn, 6 de noviembre de 2017. Hoy se ha dado comienzo a la COP 23 en la ciudad de Bonn (Alemania), en medio de fuertes mensajes que llaman a una acción climática urgente. Los recientes eventos climáticos extremos y el registro de temperaturas récord en 2016 han generado la necesidad de accionar y de aumentar la ambición de los objetivos del trabajo de la Conferencia de las Partes (COP). Se resaltó también la importancia de la educación y el rol de la juventud y la sociedad civil, que se manifestaron en las calles reclamando el fin del sistema de producción basado en la utilización de combustibles fósiles.

Los tres principales desafíos de la COP de Bonn serán el avance en la implementación del Acuerdo de París, la cuestión de migraciones climáticas y la movilización de recursos financieros para poder alcanzar los objetivos de la Convención, según lo señaló Patricia Espinosa, su Secretaria Ejecutiva. Además, todos los temas estarán atravesados por la transparencia, que debe ser definida apropiadamente, ya que es la única forma de medir el progreso en el Acuerdo.

El estado insular de Fiji asumió la Presidencia de la Conferencia resaltando la importancia de la adaptación y de las necesidades de los países particularmente vulnerables a los efectos del Cambio Climático. Frank Bainiamarama, Primer Ministro de la isla, sostuvo que la presidencia de su país buscará trabajar para dar funcionamiento al Acuerdo de París y alcanzar la ambiciosa meta de 1,5 grados, afirmando que los océanos jugarán un factor clave.

La Ministra de Ambiente de Alemania, Barbara Hendricks, anunció que el Gobierno alemán realizará un aporte de capital de 50 millones de euros al Fondo de Adaptación. Este fondo es una pieza clave del mecanismo financiero de la convención en el apoyo a la adaptación de los países más vulnerables al cambio climático, a través del otorgamiento de donaciones. 

El accionar de Estados Unidos como parte del Acuerdo de París seguirá siendo una incógnita. Al mismo tiempo, la coalición de gobiernos locales, sector privado y Organizaciones de la Sociedad Civil estadounidesdes llamada “We Are In” buscará demostrar que seguirán las medidas tendientes a un desarrollo sostenible, independientemente de lo que manifieste la delegación oficial de su país.

Por su parte, Argentina llega a Bonn con un trabajo coordinado con Brasil y Uruguay, con el objetivo de realizar aportes significativos a la agenda internacional y poder beneficiarse del apoyo internacional para operativizar la implementación de las Contribuciones Nacionales.

“Esta claro que la COP23 no será una conferencia de paso. Los países sienten la presión de avanzar en la revisión de los compromisos y el financiamiento. Deben dar pasos firmes y no retrasar decisiones para 2019. Si lo hacen, con una presidencia polaca que favorece el carbón, seguramente no consigamos el nivel de ambición que se necesita para fortalecer este proceso”, subraya Enrique Maurtua Konstantinidis, Director de Cambio Climático de FARN.