Foto: UNFCC

Comienza la segunda semana de negociaciones en Bonn, Alemania, bajo la presidencia de Fiji. Mientras llegan los Ministros, los textos de negociación se van ampliando y ya se van presentando algunas tensiones.

Durante la primera semana de la COP 23 se ha caracterizado por la presión de Fiji para mostrar resultados y aumentar la ambición en materia de la Acción 2020. Ello ha generado algunas rispideces, especialmente en el bloque negociador denominado Países “LikeMinded”. En su calidad de Presidente, Fiji posee un rol relevante en la construcción de un consenso entre todos las partes de la negociación para facilitar el diálogo y el traspaso a la Presidencia de la COP 24 en 2018.

En la discusión sobre la transparencia, donde se busca acordar la estructura que posibilitará el reporte y la verificación de los compromisos y acciones que han asumido los países; los países han avanzado a paso ligero con en el desarrollo de contenidos. Sin embargo se visualizan problemas en el horizonte con respecto a cómo diferenciar los niveles de exigencia para países desarrollados y en vías de desarrollo. Mientras que algunos quieren dos sistemas diferentes para cada tipo de país, otros quieren un único sistema igual para todos. Claramente resulta imperante buscar un punto medio.

El financiamiento sigue siendo un tema clave y muy disputado, sobre todo al hablar de daños y pérdidas. El paquete de decisiones de apoyo de París es vasto y mientras que los países en desarrollo exigen que se cumpla con los compromisos y se den señales claras de aumento del apoyo financiero (ya comprometido en años anteriores), los países desarrollados siguen evadiendo las conversaciones.

Hoy, la llegada de los Ministros de Ambiente a la COP ocupará a las delegaciones en discutir cuestiones más políticas que técnicas, sobre todo cuando el miércoles comiencen las sesiones de alto nivel.

En lo que respecta a la Argentina, hay gran expectativa respecto de su inminente asunción como próxima Presidencia del G-20 y el rol que jugará el tema de cambio climático en su agenda. No obstante, se han recibido mensajes poco claros por parte del Sherpa al respecto, en un evento paralelo. Si bien hay indicaciones de interés de muchas partes del gobierno, a tan sólo 3 semanas de que Argentina asuma la presidencia, aún se esperan definiciones sobre el destino del clima en la agenda del G20.

En definitiva, la COP 23 no es una más, es una COP clave para la concreción del reglamento del Acuerdo de París que definirá como se implemente el mismo.

Enrique Maurtua Konstantinidis