¿Qué es el Fallo Mendoza? 

Es un fallo histórico que obliga al Estado, a la Provincia de Buenos Aires y a la Ciudad de Buenos Aires a dar respuesta a una de las más graves situaciones socioambientales de Argentina: la contaminación de la Cuenca Matanza-Riachuelo. 

Este fallo dispuso que las tres autoridades debían mejorar la calidad de vida de los habitantes de la cuenca, recomponer el ambiente en todos sus componentes (agua, aire y suelo), y prevenir los daños con suficiente y razonable grado de predicción.

Asimismo, el fallo estableció un programa de políticas públicas de cumplimiento obligatorio e identificó a los responsables de llevar a cabo las acciones y obras de saneamiento, y el plazo en que deberán ser cumplimentadas, dejando a discreción de la Administración los medios para ello. Además prevé la posibilidad de imponer multas ante el incumplimiento de los plazos establecidos, las que recaerán en la figura del presidente de la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo (ACUMAR).

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La importancia de la sentencia

Es una oportunidad para poner en marcha una política de Estado en materia ambiental, que logre dar respuestas concretas a la situación que padece la Cuenca Matanza – Riachuelo, y que afecta derechos humanos fundamentales, como el derecho a un ambiente sano.

Cronología del Fallo Mendoza

¿Qué logró hasta ahora el Fallo Mendoza?

  • Puesta en marcha de organismos estatales y políticas públicas tendientes a saldar la deuda ambiental para con este territorio.
  • Creación de ACUMAR, un organismo interjurisdiccional con facultades legales e institucionales suficientes para impulsar el plan de saneamiento y cumplimiento de las mandas impuestas en el fallo por la Corte.
  • Realización de tareas de remoción y limpieza de más de 1400 toneladas de residuos sólidos del espejo de agua y de los márgenes. En CABA, esto se ha transformado en una política pública que hoy permite ampliar los sistemas de recolección de residuos en espacios en los que antes ese servicio no existía.
  • Progreso de las obras de infraestructura de red de agua potable, sistema de desagües pluviales y saneamiento cloacal.
  • Realización de informes trimestrales de calidad de agua y calidad de aire de la Cuenca.
  • Progreso en materia de soluciones habitacionales para los habitantes de la Cuenca expuestos a riesgo ambiental y sanitario en grado de ejecución del 35%.
  • Elaboración de un Plan Sanitario de Emergencia.
  • Realización de evaluaciones integrales de salud en áreas de riesgo (EISAR) y la construcción de unidades de salud ambiental (USA), que mejoraron el diagnóstico y la atención sanitaria;
  • Generación de información, que antes era desconocida y que resulta fundamental para el diseño de políticas públicas y la toma de decisiones.

Entonces, ¿lo sentenciado por el fallo se cumplió? 

No precisamente. Las acciones desarrolladas hasta el presente no han producido resultados que puedan calificarse como satisfactorios. 

La Corte determinó que “la implementación del Plan Integral del Saneamiento cuenta con un bajo nivel de implementación, por lo que se le requirió a las autoridades que precisen y establezcan fechas ciertas para la finalización”.  ACUMAR, por su parte, no pudo demostrar que hayan mejorado las condiciones de las aguas superficiales del río ni la calidad del aire en la cuenca baja del Riachuelo.

Todavía falta desarrollar mecanismos eficientes para controlar los vertidos provenientes de las descargas que producen las industrias y los basurales a cielo abierto (clandestinos) que aparecen persistentemente. Además, la navegación por la cuenca Matanza Riachuelo está suspendida judicialmente desde 2011, en el marco de la causa por el saneamiento del río. El año pasado, el  Ministerio de Turismo de la Nación, junto con el Ente de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires, entre otras entidades, presentaron ante el Juzgado Federal de Morón un pedido para crear un paseo náutico y circuito turístico que transite parte de la cuenca que rodea va de Quilmes a Tigre. Andrés Nápoli, director ejecutivo de FARN, sostuvo que “la propuesta de navegar el Riachuelo obedece únicamente a mostrar algo en la gestión relacionada al saneamiento y a allanarle el camino a las grandes areneras que quieren navegarlo”.  Para llevar adelante este tipo de políticas, es necesario profundizar en estudios ambientales y sanitarios que exhiban el impacto acumulativo de la navegación. Asimismo, actualmente hay un listado de aproximadamente 660 establecimientos volcando efluentes líquidos por fuera de parámetro en la Cuenca, denominados Agentes contaminantes. Cabe preguntarse si realmente estamos en condiciones de continuar sumando impactos negativos en la cuenca mientras los niveles de calidad de agua aún no han mejorado.

Ciencia ciudadana: nuevas tecnologías para viejos problemas

La ciencia ciudadana social es, según Arza, Actis y Castro, una respuesta a la necesidad de democratizar la producción de conocimiento científico y acercar la ciencia a la sociedad. 

Es un enfoque que invita a participar a la comunidad en proyectos de investigación científica. Quienes participan suelen estar políticamente interesados en cambiar la realidad que les afecta. Cuando se llevan a cabo estos proyectos, generalmente, se conectan con iniciativas y redes comunitarias preexistentes. 

De esta manera, los actores sociales, a partir de su experiencia personal, aportan a la construcción colectiva de conocimiento para generar soluciones frente a las problemáticas abordadas.

La plataforma llevada a cabo por FARN y CENIT-UNSAM, “¿Qué pasa, Riachuelo?” (QPR), es un claro ejemplo de un proyecto de ciencia ciudadana social. 

Leé más sobre ciencia ciudadana en el artículo del IAF 2023 de Arza, Actis y Castro

¿Qué es QPR?  

¿Qué pasa, Riachuelo? (QPR) es una plataforma digital abierta y colaborativa que tiene el objetivo de  promover acciones de justicia ambiental en la Cuenca Matanza- Riachuelo

La plataforma fue co-diseñada a través de un mapeo colaborativo; y organiza y comparte el conocimiento acumulado a lo largo de los años por organizaciones sociales, científicos y otros actores.

Cualquier persona que conoce la cuenca puede participar en QPR compartiendo su experiencia en tres temas de investigación que están alineados con lo que dicta el Fallo Mendoza: calidad de agua, áreas naturales y procesos de relocalización y reurbanización. 

Visitá QPR acá

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