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Jun

17 de junio: Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía

Desde el año 1994, cada 17 de junio se celebra el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, que tiene como principal objetivo generar conciencia acerca de la degradación de la tierra y promover la aplicación de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) de la cual Argentina es Estado Parte.

Por un lado, la desertificación es la degradación de la tierra en zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas. Está causada fundamentalmente por la actividad humana (deforestación, sobrepastoreo, uso inadecuado y malas prácticas de riego, entre otras) y las variaciones climáticas (erosión hídrica y eólica). Por el otro, la sequía es un desequilibrio hídrico que se produce cuando las lluvias son inferiores a los niveles registrados normalmente.

En la Argentina las zonas áridas, semiáridas, y subhúmedas secas representan cerca del 75% de la superficie; y de esa extensión el 81% sufre un proceso de degradación generalmente ligado a acciones antrópicas. La situación es preocupante atento la desertificación progresa a un ritmo anual de 650.000 hectáreas en nuestro país, según datos oficiales.

Hoy, bajo la consigna “La tierra es valiosa. Invierte en ella”, se convoca en este 2018 a rechazar el uso insostenible de la tierra y a invertir en su futuro; propósito que se podrá alcanzar mediante una efectiva participación de la comunidad y cooperación en todos los niveles decisores. Esto además encuentra un marco en el 15° Objetivo para el Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, que busca gestionar sosteniblemente los bosques, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras y detener la pérdida de biodiversidad.

FARN considera a la protección de la tierra como una condición fundamental para cimentar un futuro sostenible, permitiendo salvaguardar para bien de generaciones presentes y futuras la capacidad productiva de los suelos, sus servicios ecológicos y la conservación de la biodiversidad única y vulnerable que se refugia en nuestras tierras áridas, semiáridas y subhúmedas secas.