Desde la puesta en marcha del RIGI, se aprobaron 7 proyectos, muy por debajo de la “avalancha de capitales” que anunció el Gobierno.
Pasado un año de la implementación del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), los resultados están lejos de cumplir con las promesas iniciales. La “avalancha de capitales” que el oficialismo auguraba no llegó, pero el régimen consolidó beneficios extraordinarios para un grupo reducido de inversores.
Desde el Observatorio del RIGI, organizaciones sociales, institutos de investigación y académicos monitorearon los proyectos que ingresaron formalmente al régimen. Se relevó información de las empresas, los montos y los sectores involucrados, así como de la localización y el empleo proyectado de cada iniciativa.
Luego de analizar el flujo de inversiones, se alerta que, hasta el momento, el alcance real del RIGI ha sido acotado debido a un contexto incierto tanto en lo nacional como en lo internacional.