El cobre y el litio protagonizaron buena parte de la Raw Materials Week en Bruselas. Representantes de poblaciones sudamericanas perciben su extracción como un sacrificio.
Por Mirra Banchón
“Es la primera vez que vengo a esta conferencia desde un territorio donde están los materiales críticos. La idea es tocar puertas y decir: che, ¿de qué hablan? ¿Por qué hablan de transición energética justa si el sacrificio es nuestro? Nuestro territorio está en la puna, un lugar con muy poca agua. Y para sacar el litio necesitan un montón de agua. Su contaminación será nuestra muerte, física y espiritual”, comentó a DW Yber Sarapura, líder de las comunidades de la Cuenca Salinas Grandes en Jujuy, Argentina, durante la XII Semana de Materias Primas Críticas, celebrada en Bruselas, entre el 17 y el 20 noviembre.
Yber Sarapura es uno de los representantes de las comunidades indígenas del sur global que está presente en el encuentro internacional, organizado por la Comisión Europea, que reúne al empresariado, la academia, la sociedad civil, la investigación y la política en torno a los critical raw materials (CRM).
Níquel, cobre, manganeso, cobalto, litio y las tierras raras van a la cabeza de la lista de estas materias primas que son críticas por su importancia estratégica y económica, así como por los riesgos en su cadena de suministro. Desde el 2023, cuando se emitió esta quinta versión de la lista de CRM, Bruselas ha cerrado acuerdos con países ricos en ellas ―Brasil, Chile, Argentinay Perú― para su extracción en aras de asegurar la transición energética. Y ahora también para su suministro a la industria de la defensa.