Un equipo de la Universidad Nacional del Litoral y el Conicet estudió cómo los incendios afectan a los humedales en Argentina. Descubrieron que, cuando estas zonas se vuelven a inundar tras el fuego, los sedimentos quemados liberan sustancias tóxicas en el agua. Esto significa que, aunque el lugar parezca recuperarse a simple vista, queda una “huella” química que altera el ecosistema.
Los científicos analizaron el impacto de estos sedimentos en organismos acuáticos, como peces y larvas de anfibios, y encontraron que la combinación de sales y compuestos derivados del fuego puede ser dañina, afectando la reproducción y la supervivencia de estas especies. Lo preocupante es que estos efectos no siempre se detectan desde afuera, lo que hace que la recuperación natural sea más lenta y frágil de lo que se pensaba.
El estudio también alerta sobre la falta de políticas de manejo del fuego y protección de humedales. Sin leyes y recursos adecuados para cuidar estos ecosistemas, los incendios no solo destruyen vegetación, sino que dejan impactos que amenazan la biodiversidad y la salud de los humedales a largo plazo.