La modificación a la Ley de Glaciares deja sin objeto una normativa clave, que nació producto de una amplia movilización social y del trabajo de científicos, comunidades y organizaciones.
Este artículo, escrito por la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), la Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas-CAJE, el Círculo de Políticas Ambientales, Greenpeace y Jóvenes por el Clima, plantea que la reforma impulsada por el Gobierno nacional constituye un grave retroceso en materia de protección del agua y contradice principios básicos del derecho ambiental, como el principio de no regresión y el deber del Estado de garantizar el derecho al agua y a un ambiente sano.
Las organizaciones instan públicamente a las y los senadores a rechazar cualquier intento de modificar regresivamente la Ley de Glaciares y a mantener la protección plena de estos ecosistemas. “Les pedimos que asuman su responsabilidad institucional y que actúen a favor del agua, los ciudadanos a los que representan y la vida”, indicaron en el artículo.
Las organizaciones reafirman que la Ley de Glaciares protege el agua, la vida y el futuro de todas las personas en Argentina. No hay bienestar posible para la población argentina si se destruyen las fuentes de agua, fundamentales tanto para la vida como para las actividades productivas que componen el entramado económico del país.