En la Ley de Glaciares, no hay conceptos equívocos, oscuros o dudosos; ni existen sentencias contradictorias acerca de su aplicación. La Ley de Glaciares es clara y la justicia ya ha validado su constitucionalidad.
Andrés Napoli, director ejecutivo de FARN, plantea en este artículo que la modificación a la Ley de Glaciares no sólo sería la llave para abrir nuevos proyectos mineros como Los Azules, El Pachón y Josemaría, con impactos en glaciares y ambiente periglacial, sino que subsanaría todos los proyectos mineros que han sido aprobados hasta la fecha en violación a la Ley de Glaciares.
Esta trampa interpretativa debe ser desenmascarada durante el debate parlamentario en sesiones extraordinarias. Es importante que quienes integran la Cámara de Senadores y de Diputados sepan que, en caso de votar favorablemente este proyecto de reforma, no estarán interpretando la Ley de Glaciares sino derogándola con efectos retroactivos. De esta manera, borran la historia de la Ley de Glaciares, sancionada hace 15 años.