Comunicados

Reporte de la reunión en Ginebra del Convenio de Diversidad Biológica (CBD)

Entre el 14 y 29 de marzo se retomaron las negociaciones presenciales sobre el marco mundial de la biodiversidad post 2020, en Ginebra, Suiza. Los Estados Partes del Convenio de Diversidad Biológica sentaron las bases de lo que se abordará en la 15° Conferencia de las Partes en Kunming, China. 

Si bien se llegó con entusiasmo a las reuniones, con el paso de los días el progreso empezó a hacerse esquivo, las negociaciones se dificultaron. La división entre Norte y el Sur global, pese a no ser algo nuevo para el Convenio de Diversidad Biológica (CDB), se hizo muy evidente y eso dificultó los avances.

Sin embargo, las discusiones en torno a los grandes objetivos del marco post 2020 fue constructiva. También hubo coincidencia en la necesidad de incorporar una misión a 2030, y no solo contar con una visión a 2050; así como que el marco debería finalizar en 2030 y no 2032. 

La agenda de DDHH y de género también logró avances, contando con el apoyo de muchos Estados. En este sentido, se destaca una meta exclusiva para género y otra sobre participación y derechos a la tierra y aguas de pueblos indígenas, comunidades, mujeres, jóvenes y defensores ambientales. 

Estos avances son un primer paso, pero deben consolidarse e incluirse previsiones sobre DDHH en otras metas importantes como las relativas a planificación espacial, negocios y sector privado, consumo, y financiamiento y movilización de recursos.  En este marco, cabe destacar que al momento de abordar estas metas, los Estados, en lugar de negociar para alcanzar un acuerdo, cuestionaban el texto o sugerían otro nuevo. De este modo, los textos se tornaron en difíciles de comprender o contradictorios.

El desacuerdo también primó en la Meta 3 que propone proteger el 30% de tierra y océanos para 2030, ya que si bien se escuchó bastante apoyo alrededor de esta cuestión, los países entendían cosas distintas sobre ese porcentaje propuesto. 

Por otro lado, un grupo de países en vías de desarrollo, entre ellos Argentina, hizo una fuerte demanda a las naciones más ricas por financiamiento para poder cumplir con el marco post 2020, nuevo, adicional y distinto a los vinculados con el cambio climático.

Un aspecto preocupante de esta reunión fue que no brindó la plataforma necesaria para resolver los temas más desafiantes: cómo se financiaran las acciones por la biodiversidad y cómo se medirá el logro de los objetivos. 

Hubo diversas cuestiones que quedaron inconclusas y sin resolver en las reuniones en Suiza. Los países necesitan más tiempo para negociar, y por ende, se encontrarán nuevamente del 21 al 26 de junio de 2022, en Nairobi, Kenia.

La acción por la biodiversidad no puede esperar más. El proceso está ahora 100% en manos de los Estados.