Por primera vez, las amenazas que representan el proyecto de oleoducto y terminal petrolífera Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) para Península Valdés llegaron a la agenda del máximo organismo internacional de protección del patrimonio natural. En el marco de la 48.ª sesión del Comité de Patrimonio Mundial de la UNESCO, que se desarrolla en Busan hasta el 29 de julio, el organismo evalúa el informe de conservación y su correspondiente proyecto de decisión con el objetivo de garantizar la defensa de Península Valdés, Sitio de Patrimonio Mundial desde 1999.
¿Qué se solicita?
El proyecto de decisión 48 COM 7B.85 solicitaría al Estado argentino información adicional y una serie de medidas orientadas a proteger a Península Valdés del proyecto VMOS, entre ellas:
- Suspender las obras de construcción asociadas al proyecto hasta que la información y la evaluación de impacto sean revisadas por los organismos técnicos de la UNESCO.
- Informar cómo se llevaron adelante los procesos de participación y consulta pública, y de qué manera fueron considerados en la toma de decisiones sobre el proyecto.
- Fortalecer la coordinación entre los organismos nacionales y provinciales responsables de proteger el sitio.
- Comunicar cualquier cambio en las leyes o normas que pueda afectar el Valor Universal Excepcional de Península Valdés.
La voz ciudadana que llegó a Naciones Unidas
El hecho de que este tema esté hoy sobre la mesa del Comité es el resultado de un trabajo sostenido de miles de personas y organizaciones de la sociedad civil comprometidas con la protección de Península Valdés y el Golfo San Matías. A través de la campaña Golfo Azul Para Siempre se solicitó que UNESCO activara todos los mecanismos previstos por la Convención del Patrimonio Mundial. Esta iniciativa ciudadana se suma al envío, realizado por el Foro para la Conservación del Mar Patagónico y Áreas de Influencia, del cual FARN es miembro, de información científica y técnica sobre los potenciales impactos de los proyectos hidrocarburíferos en el Valor Universal Excepcional del sitio, incluyendo los riesgos para la ballena franca austral y las consecuencias ecológicas de un derrame de hidrocarburos.
La propuesta de UNESCO se suma a la resolución de UICN en el Congreso Mundial de la Naturaleza con la adopción de la moción 026, «Conservación de la integridad ambiental del Golfo San Matías», aprobada en octubre de 2025 por más de 1.400 miembros que ya había exhortado a la Argentina y a Río Negro a restablecer los niveles de protección anteriores a la reforma de la ley provincial 3308 de 2022. Asimismo, la IUCN consideró la amenaza petrolera, entre otras, para cambiar la calificación de Península Valdés de “Buena” a “Preocupación importante” en su informe Perspectiva del Patrimonio Mundial.
Un golfo en el centro de la amenaza
Los golfos San Matías, Nuevo y San José conforman la ecorregión marina de los golfos norpatagónicos. Península Valdés se ubica en el núcleo de este sistema, cuyas aguas mantienen una estrecha conectividad ecológica. Es uno de los santuarios de biodiversidad más importantes del país: alberga a la ballena franca austral, lobos y elefantes marinos, el pingüino de Magallanes, y especies en riesgo de extinción como el caballito de mar y el delfín nariz de botella de Lahille.

Península Valdés posee uno de los más altos reconocimientos internacionales en materia de conservación de la naturaleza, al estar amparada por la Convención Ramsar y por UNESCO, que la declaró Sitio de Patrimonio Mundial en 1999 y Reserva de Biósfera en 2014. Pero esa protección enfrenta hoy su mayor amenaza en décadas. En 2022, la provincia de Río Negro modificó la Ley 3308, que originalmente prohibía actividades de transporte y explotación de hidrocarburos en las aguas del golfo. La reforma se aprobó de forma acelerada y sin la debida consulta pública, y abrió la puerta al desembarco simultáneo de grandes proyectos fósiles. A ello se suma que las audiencias públicas fueron restringidas a las comunidades de Río Negro, excluyendo la participación de las comunidades chubutenses, pese a que también serán afectadas por los impactos de estos proyectos.
- Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) propone instalar una terminal y un puerto de carga para la exportación de petróleo que, a través de un oleoducto de 600 km, traerá el hidrocarburo desde Vaca Muerta hasta Punta Colorada. Allí, mediante monoboyas ubicadas a 6 km de la costa, se efectuará la carga de buques que permitirán exportar hasta 700.000 barriles diarios, un volumen equivalente a casi toda la producción de crudo que tuvo el país en 2024. El proyecto está liderado por YPF, con participación de Pan American Energy, controlada mayoritariamente por la británica British Petroleum, Vista, Chevron y Shell. Fue aprobado por tramos, lo que impidió una evaluación ambiental integral de sus impactos reales. Las obras del oleoducto ya empezaron, aunque el puerto que le daría salida todavía no cuenta con aprobación definitiva.
- Southern Energy busca exportar gas licuado desde plataformas flotantes frente a Las Grutas, una de las localidades turísticas más visitadas del golfo. El proyecto, impulsado por Pan American Energy, Golar LNG, Harbour Energy, Pampa e YPF, contempla dos unidades flotantes.
- Finalmente, Argentina LNG, anunciado por YPF, contempla instalar hasta seis buques de licuefacción de gas en el Golfo San Matías. Todavía no fue aprobado formalmente ni incorporado al Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) que lo ampararía, atraviesa aún procesos de análisis y decisión de inversión.
Principales impactos y riesgos identificados:
De acuerdo con la evidencia científica disponible, los principales impactos y riesgos potenciales incluyen:
- Ocurrencia de microderrames y riesgo de grandes derrames de petróleo en un ecosistema marino de alta sensibilidad ecológica.
- Incremento del tráfico de grandes buques y posible superposición con rutas de desplazamiento y áreas de uso de fauna marina.
- Alteración de la temperatura y salinidad del agua por la captación y descarga de grandes volúmenes utilizados en los procesos de licuefacción de gas.
- Impactos sobre actividades económicas que dependen de la salud del ecosistema marino, como el turismo de naturaleza y la pesca.
La cuenta pendiente: una mirada integral
Si bien el proyecto de decisión se concentra en los impactos potenciales de VMOS, la magnitud de las transformaciones previstas en el Golfo San Matías exige una evaluación que contemple también los impactos que generarian Southern energy y Argentina LGN. La coexistencia de las infraestructuras para la exportación de petróleo y gas podrían generar impactos acumulativos y sinérgicos que no pueden evaluarse mediante evaluaciones ambientales fragmentadas. En este contexto, resulta fundamental que el Comité del Patrimonio Mundial solicite al Estado argentino una Evaluación Ambiental Estratégica que considere los efectos acumulativos y a largo plazo de estos proyectos sobre el Valor Universal Excepcional de Península Valdés y que realice un seguimiento periódico del estado de su conservación.
La inclusión de este tema en la agenda de la UNESCO demuestra que la defensa de un sitio como Península Valdés trasciende las fronteras nacionales. Cuando la evidencia científica y la participación ciudadana convergen, es posible que las preocupaciones locales sean escuchadas en los más altos ámbitos internacionales. El desafío ahora es transformar esa atención en acciones concretas que garanticen la conservación de este patrimonio para las generaciones presentes y futuras